Borburata Ramón Díaz Sánchez (Venezolano)
"Cuando evoco esas cosas y me remonto a los días de
adolescencia no puedo evitar hacerme a mí misma una
pregunta que me produce desasosiego: ¿hubiese yo, una
mujer de la que no ha desaparecido ciertos perjuicios,
llegado a ser un buen médico?. Vocación no me faltó en los
comienzos; tampoco cualidades intelectuales_me
atraían los estudios científicos_ ni estímulos exteriores. Hoy
son doctoras algunas de las muchachas que fueron
mis compañeras y con las cuales asistí a las clases de Pepe
izquierdo y de Pastor Oropeza. Pero cierto día en que
habíamos trabajado de firme en la disección del cadáver de
un negro cuando regresaba a casa encontré dentro
de mi bolso el pene cercenado del infeliz y mi reacción fue
tan violenta que sus efectos se hicieron definitivos. Era
una cosa grisácea, fláccida y húmeda; la forma más
asquerosa que puede adoptar la muerte. No era la primera
vez que yo veía y tocaba un miembro de hombre, pero al
hallarlo dentro de mi cartera, en contacto con las cosas
que usaba para embellecerme, no pude sobreponerme a la
repugnancia y esto bastó para que dijera adiós a una
ciencia que podía convertirse en horripilante caricatura"
Imagen:WWW

No hay comentarios:
Publicar un comentario