viernes, 17 de mayo de 2013
Realismo mágico,
más que literatura
"Al llegar la primavera, el escritor Gabriel García Márquez se
llenaba puntualmente de golondrinos, "esos
incómodos abscesos que se forman en las axilas y son muy
dolorosos. Todas las primaveras. Desesperante. Y le
salieron también en la primavera que más necesitaba de sus
brazos sanos, la primavera cuando escribía "Cien
años de soledad". Le molestaban y dolían más que nunca,
hasta que un día, desesperado, se dijo: ―"Voy a joder
a uno de los Buendía haciendo que le salgan golondrinos
cuando empiecen los primeros calores en Macondo. A
ver qué pasa…". Así lo hizo y pasó que el pobre personaje
los padece dolorosamente, e increíble pero cierto,
liberó a su "hacedor" de la incómoda enfermedad para
siempre.
Nunca más le salieron golondrinos al escritor, pero su
personaje los seguirá sufriendo eternamente, hasta el fin
de los tiempos, cuando, no lo dudo, aún se siga leyendo Cien
años de soledad.”
Esta anécdota es contada por María Pilar Donoso, en El
“Boom” Doméstico, un capítulo de la obra de su esposo,
José Donoso, titulada Historia personal del “Boom”
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